
El sol necesita un apagón de escarlata. Las estrellas ese pesar.
La más grande de ellas ha de morir, el más minúsculo se ha de sacrificar.
Al amanecer de las almas rotas, espera la aurora del renacimiento; al atardecer del silencio eterno, se encuentra la magia hecha senderos.
Sh! Escondete! No corras a favor de ese extasiado viento.
Sh! Concentrate! Y no caigas sin haber observado el firmamento.
Estrella a estrella se sacrifica por el bien del rey del cielo; galaxia a galaxia se unifican, intentando esconderse de los secretos.
Extasiá tu alma de agua de lluvia, y volá sin rumbo, ese ha de ser tu sendero.
Cuando el amanecer llegue estarás durmiendo.
Cuando el atardecer caiga en tu lecho, responderás desde un alarido al viento.
Anónimo | 17 de junio de 2010 a las 11:48
Muy buena segui asi con esa imaginacion y esa facilidad para las palabras
Ayuburí | 8 de julio de 2010 a las 18:50
muchas gracias, quien sos?