Inconscientemente los largo en medio de incertidumbres volátiles.
Conscientemente divagó entre las penumbras de quien quiso darle todo. Inconscientemente se centró en los sollozos de ese cielo incandescente.
Conscientemente amó, sufrió, desató su ira, sus miedos, sus locuras, sus debilidades… inconscientemente se avergonzó de aquello… y conscientemente quiso arrebatárselo a sí mismo, pero inconscientemente no se lo permitió.
Conscientemente pensó en jugársela por aquello, en vivirlo, en hacerlo. Inconscientemente lo logró. Inconscientemente sanó.
Ayuburí | 13 de febrero de 2012 a las 23:14
Foto de mis labios, tomada por Ricardo Baldovino